Aforismos / por Mauro Lo Coco

A España, más que la pelota debería importarle el arco.

A Klose, como a Palermo, poco le interesan los goles que erra. Le alcanzan los que mete para dormir tranquilo.

A la manera en que encallan las ballenas viejas para morir, así llegó España a Brasil 2014.

Al jugador inteligente se lo conoce por su mujer.

Aquel que nunca pidió la hora jamás ganó nada importante.

Aunque mañana juegues contra Brasil, por las dudas hoy poné un par de titulares.

Calladito, sin tocar una pelota y sin siquiera haber viajado, Tévez suma más que Federico Fernández.

Cuando Brasil se dedique a otro deporte tendremos mundiales parejos.

Cuanto más conozco a los hombres, más quiero a Bilardo.

Dicen que se juega como se vive. Por eso, en el equipo de Brasil juegan unos cuantos muertos.

El fútbol no te interesa. Ok, ¿pero por qué me lo tenés que contar mientras miro el Mundial?

El fútbol estará muy parejo  pero en onda, Cristiano gana por goleada.

El fútbol está muy parejo. Aunque todavía no vimos a ningún iraní con la diez del Real Madrid.

El gol es una pequeña muerte.

En el fútbol puede pasar cualquier cosa. Menos que Holanda salga campeón del mundo.

El mundial es un evento que enfrenta a futbolistas con ganas de ganar contra otros con ganas de vacaciones.

El mundial de los equipos africanos siempre es el próximo.

El que nunca hizo tiempo que arroje la primera piedra.

“Estuvimos a un centímetro de la gloria” dijeron los chilenos. Hoy ya volvieron al lugar de siempre, que es a un millón de años luz de ganar aunque sea una copita de verano.

En los videojuegos, Alemania siempre es el equipo de la máquina.

Hay equipos que intentan jugar al ataque y otros se refugian atrás. Y está Grecia.

Higuaín y Agüero no pueden jugar juntos. Separados tampoco.

Inglaterra es un equipo que retrocede muy bien. Por eso se fue por la puerta de atrás.

Los orientales se caracterizan por la velocidad. Por eso se vuelven siempre en primera ronda.

Los partidos duran 90 minutos. Pero en cada uno, Zabaleta envejece 10 años.

Meterle un planchazo a un uruguayo también es jugar bien.

Para algunos, hay derrotas que tienen más dignidad que la misma victoria. Para que los ubiques, son esos que nunca ganaron nada.

Paradoja de Mascherano: entregar la pelota a un rival para poder recuperarla otra vez.

Quien reclama a Biglia en vez de Gago es la clase media: creen que cualquier oposición, aunque sea desconocida, es necesariamente mejor que el oficialismo.

¿Revisaron las playas? ¿En serio no había un garoto mejor que Fred?

Según Freud, Suárez que ladra no muerde.

¿Será que los equipos africanos son muy ingenuos o que la FIFA es muy garca?

Si Caruso Lombardi dirigiera a Brasil también pondría a  Fred de 9.

Si Gago es el único que le puede dar la pelota a Messi, por ahí es mejor que Lio se la consiga solo.

Si gusta el fútbol lírico, tirá paredes con los poetas.

Un buen periodista deportivo es capaz de hacerte creer que sabe cómo juega Basanta.

Un gol pedorro vale igual que uno lujoso. Me quedo con el pedorro, de culo, en el último minuto y con ellos bien calientes.

Ver a una selección Italiana saliendo al ataque es tan raro como enterarte que Cuba se pasa al capitalismo.

Vergüenza: eso de lo que carece Rojo.

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