Antes del fin / por Ercole Lissardi

1. PARA TERMINAR  CON SUÁREZ.  Que antes mismo de finalizar el Mundial en el que con característica vileza la Fifa expulsó a Suárez de sus dominios como si fuera mismamente un pichicho callejero el Barcelona comprara su ficha por 90 millones de Euros, no es cualquier gesto. Es un gesto que desoculta la tensión existente entre la mafia europea del fútbol y la mafia mundial del fútbol. No olvidar que Europa encabeza la movida contra el mundial en Qatar debido al trabajo esclavo en la construcción de la infraestructura y a las coimas en el otorgamiento de la sede. Suárez desaparece del Mundial de Brasil y reaparece súper estrella en un súper club europeo.

2. ARGENTINA DE MENOS A MAS.  Con la salida de Fernández y Gago, y la entrada de Demichelis, Pérez y Biglia, Argentina logró una solidez en el mediocampo por demás indispensable. Esa solidez le permitió frenar a Holanda y le permitirá frenar a Alemania.  Rotando adecuadamente a los notables delanteros que tiene, a Argentina le sobra con qué hacer daño. La clave en la final para Argentina es no caer en la ingenuidad de  Brasil, no estirar el equipo, esperar en bloque el momento adecuado. Alemania es buena, sin duda, pero el 7 a 1 es más consecuencia de la tontería táctica de Brasil que de las súper luminarias alemanas. Alemania contragolpea a gran velocidad y en bloque. Si encuentra al rival estirado o directamente partido, se hace un picnic. Si encuentra , un rival bien plantado le cuesta, como a cualquiera.

3. EL PROBLEMA PARA ALEMANIA. Es el talento descollante de los delanteros argentinos. Hasta ahora Alemania no tuvo que enfrentar nunca en todo el Mundial a un equipo de verdaderos talentosos. Messi, Agüero, Di María son artefactos futbolísiticos con los que un alemán no sabe bien qué hacer.

4. EN CASO DE APOSTAR. No se deje llevar por el 7 a 1. Es un partido para mínima diferencia, o directamente para penales.

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