#colombia

Rumbo a la cuarta copa del mundo / por Damián Ríos

No vi el suplementario con USA, lo considero un fracaso de la selección alemana. Pero tuvo la ventaja de que en treinta minutos Alemania se clasificó a semifinales, Francia nunca fue un rival.

Mi amigo Tiell se ríe cuando le tarareo:

Allons enfants de la Patrie
Le jour de gloire est arrivé

Encuentra la letra poco seria, como una canción con intención humorística. Sugiere que uno de sus versos podría titular un programa de YouTube, a la manera de “Tiranos temblad”, con imágenes de Sarkozy y Benzema:

Le jour de gloire est arrivé

Sospecho que la semifinal va a ser con Colombia, un equipo humilde, que si lo tuviera a Radamel Falcao sería de cuidado. Pero no lo tiene a Falcao, algo que igual le alcanza para ganarle a Brasil si se aplican jugadores, cuerpo técnico y pueblo colombiano. Un gol tempranero de Colombia provocaría el llanto de Neymar, le va a costar concentrarse.

Por la otra llave avanzan cuatro equipos, entre ellos Messi. Sería un milagro que un jugador como Gago juegue una final del campeonato del mundo, pero dependerá de Sabella y de Messi obrar ese milagro al pedo.

Mundial-selfie / por Julián Fernández Mouján

Supuestamente, este sería “mi” mundial número 11, si pensamos que la competencia se jugó religiosamente cada cuatro años. Contar el de 1974, jugado en –y ganado por– Alemania, es por demás polémico, teniendo en cuenta que se juega en junio y yo nací en la mitad exacta de ese mes, durante ese mundial.

Después de los de –otra vez– Alemania (06) y Sudáfrica (10), mi fiebre mundialista decayó cada vez más, aunque nunca del todo. El nivel de los dos mundiales anteriores era realmente un dolor de ojos insoportable, y la participación argentina en cada uno estuvo marcada por la falta y el exceso de mística, respectivamente.

Esa era, pensaba yo, la razón por la cual no tenía ni la más mínima intención de sentarme a ver un partido que no incluyera la participación de Messi & Cia. Podía verlos, y lo hice, de reojo, en una pestaña oculta del Chrome o entrando en algún sitio que ofreciera la información del partido “en vivo”. Pero nunca tomarme el tiempo –o perderlo– y toda mi atención en efectivamente “verlos”. Hasta que llegó el sábado y no pude resistirme a la tentación de contemplar el partido de octavos entre Colombia y Uruguay. Ahí descubrí que la razón de mi negativa a presenciar un partido completo por el cual no sintiera nervios no estaba en el nivel de la competencia en sí ni en mi –casi– nula esperanza en el futuro del fútbol. Lo que me molestaba por demás (me molestó, y lo sigue haciendo) eran los paneos y/o los primeros planos del público que se encuentra viviendo la cosa en la platea (en el mundial no hay populares, ¿no?).

Está claro que este pormenor en las transmisiones es una cuestión intrínseca de cada partido que miramos por televisión, y es algo que incluye a los partidos de “mi” selección y por lo tanto hay que bancársela (al menos hasta el día en el que decida no ver más partidos de la albiceleste). Pero no en Colombia – Uruguay.

Con el final del partido ahí nomás, y el irreversible 2-0 a favor de los de Pekerman, la cámara toma (¿“ponchea”?) a un pelado hincha de Uruguay, ya sin gente en las butacas de al lado, totalmente desolado y triste por el inminente adiós de la celeste de Brasil 2014. En los hombros tenía una bandera de su país y en un momento el señor, que rondaba los 45, se percata de que su cara de orto está saliendo en las pantallas del estadio. Estaba siendo parte del “mundial selfie” (no me atribuyo ninguna originalidad por el mote) y se quedó mirando a cámara, serio. Con mi hermano quisimos alentarlo a que –al mejor estilo Lanata– levante su dedo mayor a cámara, o que module un insulto, escupa, algo por el estilo. De hecho lo verbalizamos, como si nos escuchara, buscando una señal de esperanza, de rebeldía, de cierto romanticismo al pedo.

Antes que él, varios de sus compatriotas presentes habían tenido sus cinco segundos de TV sonriendo y saludándose a sí mismos, a pesar de la derrota y de la tristeza que uno espera encontrar en un hincha furioso por la eliminación de su equipo. No, con sus vasos de Budweiser ellos se levantan, gritan –aunque el sonido no sale–, muestran sus gorros, sus máscaras de témpera, sus falsas credenciales de hinchas, su falta de enojo. Codean a sus hijos, amigos, maridos, esposas para que no pierdan la oportunidad de “verse” y ver como es mirarse; o ver como los demás ven como se están viendo; aunque no puedan hacer todo, a la vez lo intentan.

Sin llegar nunca a entenderlo, o sin siquiera intentar comprenderlo, voy a seguir viendo los partidos del mundial (no pienso perderme un partido en el que juegue James Rodríguez) a pesar de este detalle que me horroriza y, tal vez, deja en evidencia mi intolerancia. No hay alternativa.

jamesteamo

Colombia, el culito de James Rodríguez / por Mariano Blatt

Cuando más limpias te parezcan
Las aguas del lago
Y aún cuando creas
Rebosar de plenitud
Igual recuerda
El culito de James Rodríguez

Cuando contemples
Con mirada ascendente y pura
El triunfo de los pájaros
Y la derrota de las olas
Igual recuerda
El culito de James Rodríguez

Cuando vayas al encuentro
De la amada o el amado
Sintiéndote seguro
Del esplendor de sus pupilas
Igual recuerda
El culito de James Rodríguez

Y no me abandones
Prematuramente
No te comportes
Como un ingrato
Recuérdame siempre
El culito de James Rodríguez

Colombia, altura de las personas / por Mariano Blatt

“Desde fines de los 70 ha habido un creciente interés de parte de los historiadores económicos en el estudio del comportamiento de la altura de las personas a lo largo del tiempo, entendiéndola como un parámetro alternativo para medir la calidad de vida. La altura de un adulto refleja la calidad nutricional que recibió una persona durante sus años de crecimiento físico, lo que está directamente influenciado por su alimentación, salud y esfuerzos físicos realizados. […]
Este trabajo estudia los cambios en la altura de los colombianos y colombianas nacidos entre 1910 y 1984. En el caso de los nacidos en 1984, su altura fue medida en 2002, año en que recibieron su cédula de ciudadanía.  […] Con 8.454.348 casos, esta es la base de datos más grande, en términos relativos, que se pueda encontrar en la historia de la literatura antropométrica hasta el día de hoy. […]
En término económicos, Colombia tiene una historia exitosa a lo largo del siglo XX. La tasa de crecimiento per cápita entre 1905 y 2000 fue de 2,3%, una de las más alta de América Latina. Este éxito económico se ve reflejado en numerosos aspectos del estándar de vida, uno de los cuales es la altura de su población. Los hombres colombianos nacidos en 1984 fueron 7,9 cm. más altos que aquellos nacidos en 1910, mientras que en el caso de las mujeres, el incremento fue de 8,8 cm., una mejora enorme que ocurrió a lo largo de –solamente– tres generaciones”.

(Meisel, Adolfo y Margarita Vega. A tropical succes story: a century of improvements in the biological standard of living, Colombia 1910-2002. Cartagena: Centro de Estudios Económicos Regionales, 2004. Disponible en: http://www.banrep.gov.co/docum/ftp/borra289.pdf [24/06/2014]  (En inglés. La traducción es nuestra)

 

Hombre adulto colombiano

El hombre adulto colombiano tiene una estatura promedio de 1,74 m

 

Colombia, posts de internet / por Mariano Blatt

mis colombianos berracos lindos especialmente los caleños yo hace 1 año vivo en españa, y la verdad con esto quiro decirles a las persona que piensan que españa es una paraiso pues no señores no lo es, es muy bonito , conseguis trabajo rapido y bueno hay personas colombianas que se amañan aca en españa pero la verdad yo no, mi pais mi tierra querida hermosa siempre va hacer colombia apesar que aca en españa u otras partes del mundo a colombia la tengan por los suelos solo quiero decirles que sacando la mejor imagen de mi pais resaltando las cosas buenas que hay en el le hago ver las cosas a los españoles como son, nos siempre mostrando la mala imgen de colombia como hacen mucho apesar que nuestro pais sea asi sintamonos orgullosos de llevar la sangre tricolor de ser COLOMBIANOS estos colombianos trabajadores, berracos, buena gente,rumeberos etc,,, bueno compatriotas sigan asi y un consejo si algun dia llegan a inmigrar hablen bien de colombia que aunque no lo sepamos tenemos una chimba de tierra y no la valoramos CHAO LOS QUIERO MUCHO Y SALUDOS A COLOMBIA DESDE ESPAÑA-IBIZA [CoLoMbIa LlOrA pErO nO sE rInDe]

Colombia, modos de decirle al porro / por Mariano Blatt

Bareta.

Ej: “Ayer me junté con Ariccksson a tomar unas Costeñitas, fumar unos baretas y ver el partido contra Grecia”.

Colombia, marcas de cerveza / por Mariano Blatt

Águila, Águila Imperial, Ancla Super Premium, Apóstol Helles, Apóstol Marzen, Apóstol Weizen, Barena, Brava, Casa Suárez, Claussen, Club Colombia, Costeña, Costeñita, Leona, Miller, Moretti, Negra Colón, Ottakringer, Peroni, Pilsen, Poker, Redd’s, Roja Colón, Rubia Colón, Tres Cordilleras Blanca, Tres Cordilleras Mestiza, Tres Cordilleras Mulata, Tres Cordilleras Negra.

Colombia: nombres de varón / por Mariano Blatt

“En Colombia hay 1.691.862 ciudadanos sin tocayo, entre los que figuran nombres que van desde palabras en otros idiomas, gentilicios y hasta productos de uso común. Tal es el caso de Teotriste, Abalgamar, Atilio, Aristipo, Abaracuatira, Ariccksson, Abejo, Leonerso, Pascadio, Santoprimo, Siniberto, Ababdon de Jesús, Valduvino de Jesús y Gildardo Estanislao, quienes según la Registraduría Nacional no cuentan con homónimo.
En Bogotá y Cali el nombre masculino más común es José, el mismo que ocupa el primer lugar en el ranking nacional.
Jesús, John y Francisco son los nombres más comunes en Medellín. En Bogotá y Cali el nombre de Diego es relativamente frecuente y en Barranquilla los nombres de Rafael, Manuel, Julio y Miguel se ubican entre los diez más usados”.