#coreadelsur

 안녕/ por Mauro Lo Coco

 

Volver a Mundial es mi ilusión
Quemar Brasil, quemar Japón
Ganes o pierdas vamos a estar
Somos Corea, somos el carnaval

Nos fuimos. Gritamos goles estériles de descuento. Nunca nos registraron. Nadie nos identificó. Ni una línea se escribió sobre la eliminación de Corea del Sur, salvo en Corea del Sur. No dejamos nada, ni jugador chic, ni un Hannibal pobre, ni un Lavezzi. Nada. Nos hundimos. Pero con la dignidad de haber permanecido en el barco hasta el final, no como otros.

아웃/ por Mauro Lo Coco

 

Ay corea te llevo en el corazón
En cualquier cancha que juegues voy con vos
No me importa si perdés o si ganás
Ay Corea cada vez te quiero más

 

Hay palabras coreanas para hablar de una derrota. Por caso, 실패 significa “fracaso”.
Veníamos a Brasil a repetir, al menos, la perfomance de Sudáfrica. Los octavos eran una perspectiva accesible. Asumíamos que podía disputarse el segundo lugar con este último, pero nunca tuvimos en cuenta la astucia ladina de los argelinos. Otra vez pecamos de infantiles. Una picardía. Nos paramos en línea ante un equipo cuyo único argumento era el pelotazo cruzado. Nos comimos 4.
Ahora nos queda una remota esperanza: golear a Bélgica y esperar que Argelia pierda por un gol con Rusia. Un verdadero cuento coreano. Pero así como hay palabras para deprimirnos, en coreano también se ha nombrado lo imposible, que es lo que vamos a buscar.
De hecho, imposible se dice 불가능한 .Pero lo más interesante es que el Sumario de metáforas coreanas (사전은유한국의) señala al menos 13 formas usuales de aludir a lo imposible, lo que nos habilita a pensar que hablamos de una nación que sabe de utopías, evidentemente.
Las listo a continuación. Nótese la profusión de metáforas bélicas y fabriles. P

블라인드크리켓새로운트릭을배울수 / grillo ciego no aprende trucos nuevos
크레인얼룩덜룩페인트 / pintar con pelos de grulla
영원한물고기를 / desfondar un pez eterno
같은시간에일을하고웃음을원했다 / quería trabajar y reírse al mismo tiempo
게으른군인펌프에깨어 / el soldado perezoso no despierta ante las bombas
감독은연기가없습니다 / nadie fuma cuando está el capataz
램프만불이들어오지 / una lámpara no se encienda sola (también conocido como총알이하나발생하지않습니다, “una bala no se dispara sola”)
그녀를비난판사임신하지 /el juez no embaraza a su acusado
베개배를원했다 / deseaba una almohada de peras
아이가일을선택하지않습니다 / un niño no elije el trabajo
프랭크휴가아니다 / un franco no es una vacación
당신은달콤한거부여자를알고계십니까? / ¿conoces a la mujer que rechaza un dulce?
당신은위의비행기를쏠수없다 / no puedes dispararle a un avión desde arriba
아무도다이빙보트를시작하지 / nadie echa a andar un barco picado

En fin, allá va Corea del Sur, tras su almohada de peras. Mientras tanto, la Federación Coreana de Fútbol prepara el recambio:

나는 하나님에 똥/ por Mauro Lo Coco

Señores dejo todo
voy a ver a Corea
porque los jugadores
me van a demostrar
que salen a ganar

Tanka oficial de la Selección

Una picardía. Una pena. Lo teníamos. Ya lo teníamos, pero nos mató la ansiedad. Perdimos la cabeza unos minutos y lo dejamos escapar. Nuestra dinámica imparable, nuestra disciplina férrea y nuestro espíritu de cuerpo se perdió por unos minutos de excitación y posterior relajo. Y así las manos de nuestro arquero cedieron ante un balón tonto, casi tanto como el que provocó el gol nuestro que abrió el marcador. Una lástima, con el triunfo ya estábamos casi adentro. La poderosa Rusia, esa misma que, bajo el difuso manto de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, se aliara definitivamente con nuestro enemigo del Norte en el ‘48, estuvo a punto de sucumbir. Y era justo. Pero nos relajamos.
“Corea es un equipo de playstation” afirmó con sabiduría Héctor Veira allá por 2002. Aludía a ese ritmo infernal y esa marca a presión asfixiante con la que solemos suplir nuestra falta de expertise histórica en el balompié. También se refería a que somos más fuertes como equipo que en valores individuales. “Los occidentales hablan siempre de nuestra fuerza grupal porque son incapaces de diferenciarnos”, acusó cierta vez Chan Sun Park, aquel del gol a Pumpido en el ’86. Pero como bien aprendimos gracias a Erving Goffman, ese estigma puede ser traducido en una fortaleza. Como suele decirse del terrorismo, nuestra fuerza será mayor en cuanto nos convirtamos en algo difuso, sin guardia ni retaguardia, en algo así como una idea general que flota sin consistencia, como el aire. Tenemos que actuar como un enjambre mortal: rápido y eficaz. Dicho con el cassette: la figura es el equipo.
Por eso, a no repetir la excitación después del gol. Para eso, bien vale citar al filósofo guaraní que nos recuerda que no hemos ganado nada. O a nuestro factótum Lao tsé, quien supo señalar que “agitarse es perder el dominio de sí mismo”.
Cuando hayamos cumplido, ahí sí, festejamos. Si es posible, así:

동기부여 / por Mauro Lo Coco

No me arrepiento de este amor,
por eso siempre voy con vos,
te sigo de la cuna hasta el cajón,
no soy como los putos de Japón

술에취한판자

Lo hizo Guardiola . No ha sido el único que trató a sus jugadores como gladiadores . Hasta en Japón tienen una estrategia motivacional para agitar el alma de los players. Para Corea del Sur, hoy es el momento de recordar la inspiradora historia de  Ahn Jung-Hwan, que supo enfrentar la adversidad para quedarse con toda la gloria en 2002.

AhnJungHwan

A continuación, la historia de su difícil infancia y su entrañable amistad con Gus Hiddink, el maestro holandés que supo conducir a 23 voluntades coreanas al momento más importante de su historia futbolística. A buscar la carilina.

Corea es 페론 / por Mauro Lo Coco

Acá están
estos son
los coreanos de Perón

 canción popular

Combatiendo al  capital, mas no por eso comunista, Corea del Sur es un equipo que seguramente se reconocerá por su apariencia popular, aunque muchos la tildarán de ser encubiertamente un equipo de derecha. Es un equipo con expresión colectiva muy visible, aunque las decisiones correrán por un líder con una forma de conducción verticalista. Sin eufemismos, existe una especial conexión entre Corea y el Peronismo.
Prueba de ello es la ayuda de Perón en el ’50, en la lucha contra invasión de la marxista Corea del norte. También el amparo a los primeros inmigrantes coreanos en el predio de la actual Villa 31 en el 52. Y sobre todo, la significativa existencia de un equipo de Lobos, ciudad de donde es oriundo nada menos que el General. Ahí, precisamente ahí, en la liga local –y hasta no hace mucho en el Argentino “C”– está nada menos que la condensación de esta afinidad electiva entre coreanos, argentinos y peronistas. Club Deportivo Coreano un verdadero equipo coreano con el que te podés identificar, seguir semana a semana, cuando haya pasado este entusiasmo pasajero y pro-yanqui de la FIFA.

deportivocoreano

Por eso, conseguí ya tu gorro, bandera y vení a alentar con todo al “cedecé”, apelativo familiar del Club Deportivo Coreano que a la vez es una invitación a meterte un psicofármaco y gozar tranquilo del partido. Tal vez eso le sucedió a la 205 (barra brava del CDC, que hace referencia a la ruta nacional por la que se accede a Lobos), que se descuidó y siguió gritando un gol que no fue.

록 / por Lo Coco

se mueve
se mueve
se mueve
está de la cabeza
corea

Byung-Chul Han

 Tal vez los habitués incorregibles del once, esos que van y compran de vuelta en negro, crean que Corea sólo es una colectividad que hace trabajos sucios a precios bajosPara aquellos que están en el 록, sin embargo, Corea es el equipo: tiene un fútbol que te deja estupefacto.
La razón de tales cualidades es simple: en su ADN futbolero, Corea tiene 록. Así lo evidencia la presencia de 4 jugadores que llevan el apellido de la familia más heavy y desdentada del hard 록: los Young. Sí, así como el destellante Angus en su uniforme escolar y el desangelado Malcom de flequillo vigoroso, pilares de AC/DC, esa banda que seguro te gustaba a los 12.
Bueno, Corea no es menos y tiene un Young en todas sus líneas, a saber:
En el arco, el pibe Lee Bum-Young:

lee-bumyoung

En la defensa, Yun Suk-Young:

Yun Suk Young

En el mediocampo, Han Kook-Young:

hankooyoung

Y arriba, la figura, Park Chu-Young:

parkchuyoung

(más…)

Son todos 빌어먹을 / por Lo Coco

 “y ya lo ve
y ya lo ve
es el equipo de Lao Tsé”
jaiku oficial del mundial

Corea del Sur se jacta de ser un país en vías de eliminar la injusticia social. Quizás por eso, en google translate, putos y malditos se dice igual: 빌어먹을 . Esto que podría darnos una pista sobre la cultura de clase –y  que amerita unas palabras de Voloshinov– a la vez nos garantiza que letrados y analfabetos se unirán en un mismo grito para descalificar a los rivales.
Salvo los guerreros del Taeguk, pocos recordarán a la Corea del Sur de honrosísimo cuarto puesto en el Mundial de Corea-Japón 2002. Esa misma que eliminó a potencias como Italia y España. Toda la burguesía futbolera procuró descalificar tal gesta, que, pese a los pronósticos del hipócrita progresismo del balón (esos que vienen anunciando desde los ‘80 que “el próximo va a ser el Mundial de los equipos africanos), consagró a nuestra selección como el primer equipo no occidental en alcanzar las semifinales de un Mundial.  Así mandó a que la chupen europeos y americanos por igual. Occidente, LTA.
Ahora, ¿Por qué no soñar con repetir tamaña perfomance? Sobran los porqué. Porque la FIFA tiene otros negocios que atender, como el mafioso Rusia 2014 o el surrealista Qatar 2018. Porque Gus Hiddink, aquel entrenador holandés en cuyo homenaje fue bautizado Estadio Nacional de Corea, no dirije más. Pero sobre todo porque el mundial no se juega, como aquella vez, en Corea del Sur.
Es esperable que un país que tiene el Tao en su bandera juegue el Mundial a defenderse y esperar el error rival. Ya lo dijo Lao tsé: “quien sabe vencer al enemigo, no ataca”. O sea que Corea como tu madre: alguien que se pone en víctima para manipularte. Eso sí, lamentablemente, son mucho menos temibles que ella.
Madre, Corea, Mundial: tres palabras para poner en google y encontrar cosas como ésta: