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Costa Rica, la revelación del cero / por Sebastián Morfes

Ayer jugó frente a Holanda sus últimos minutos en el mundial la selección de Costa Rica en un partido que los naranjas debieron ganar mucho antes de los penales. El arquero tico Keylor Navas recordó que los palos del arco, las desinteligencias del rival y la suerte también juegan. Pero aguantaron en una guerra de guerrillas que los tuvo adentro de la copa del mundo hasta casi la definición. (más…)

Con las tapadas de Keylor vamo’ a hacer una escalera / por Sebastián Morfes 

Grecia, Costa Rica, tu tiempo es hoy cantaban Pitbull, JLo y la otra chica que no sé el nombre. Tiempo es la medida del movimiento decía el gran griego Aristóteles. En este partido de octavos el movimiento se midió en centros a nadie, despejes y una tediosa cautela de los dos equipos. Joel Campbell absorbió marca pero nada hizo con la pelota.

Hasta el post anterior no venía pegando un sólo pronóstico. El cambio de racha me encuentra con la cuenta de bwin cerrada. Dije que no iba a ser partido para ver fútbol ofensivo y no me equivoqué. Lo más emocionante tres cuartos de cancha para arriba fueron los despejes.

Poca precisión con la pelota. Se apiadó el error y nos regaló el gol de Brian Ruiz, después de la jugada reiterada se ve claro que le pegó con el tobillo. Vale igual; la primer emoción a ese cero a cero parmenídeo que se debatía en Pernambuco la trajo un imponderable.

Y ahí empezó otro partido.

El Bombero Duarte se tira a trabar una pelota y llega tardísimo. Roja y a las duchas. Árbitro muy tarjetero el australiano y con poco fútbol exageró con la expulsión. Los griegos perdiendo y con uno más soltaron amarras, se sacaron la cera de los tapones y fueron por arriba, centro, y centro y centro. Una curiosidad casi elimina a Costa Rica. Después de aguantar fuego cruzado Keylor Navas se quebró y dio un rebote suicida que encontró a Sokratis corriendo frente al arco. Hacia falta mucha técnica para mandarla afuera. No le pidan magia a Sokratis. Empate. Y treinta minutos más con Costa Rica con uno menos.

Un gaseo de ácido láctico sobrevoló el alargue. El sol de la tarde de Pernambuco se fue apagando entre calambres y pases que siempre quedaban largos. Navas aguantó, como debe hacerlo un arquero de un país sin ejército.

Mucha efectividad en los penales. Navas se atajó el de Gekas y Umaña con el pie temblando les dio el paso a cuartos. Festejaron con discreción no quedaba fuerza ni para la alegría, los jugadores en cancha pusieron las piernas que Duarte no pudo poner.

Costa Rica ya está entre los mejores ocho del mundo. Se pueden volver ya y jugadores y cuerpo técnico no pagan nunca más una cena o una cerveza en tierra tica. En este Brasil 2014 definirán una de las semifinales contra Holanda. Si hubiese sido la llave por la que discurre el camino la selección argentina le hubiese tocado un rival más accesible como Bélgica o Usa. Pero le tocó un candidatísimo. La naranja pasó por arriba, posta, a México en menos de diez minutos. Para este colaborador ya está, igual como siempre quedan noventa, 11 contra once, etc.

El mundial a esta altura se pone peludo. La línea de cinco de Pinto (sin Duarte) le queda aguantar a esos tanques; del otro lado está el avión a San José o un hueco en las semis. Y en una de esas vuelve el gol a los pies de Campbell o el tobillo de Ruiz nos da otra sorpresa.

Good Bye Pirlo/ por Sebastián Morfes

Pesadas nubes ocupan el cielo. Un invierno húmedo acompaña el avance del Mundial camino a reemplazar el zumbido de los pensamientos, a suspender el aburrido murmullo de la naturaleza. Arranca la Copa del Mundo posta. Dos partidos al unísono y nada de tiempo libre. Qué pena los oficinistas que acomodan entre las pantallas un hueco para no perderse la copa del mundo. Entre ellos yo. Jugaron Costa Rica – Inglaterra, el último con las valijas esperando en el banco de suplentes, y el primero, primero.  Uruguay – Italia definieron el segundo lugar del grupo. Italia, qué equipo sin flash. Sin figuras, no mucho más que el distribuidor Pirlo, le dieron a su famoso parlamentarismo un mal nombre. El gol de Godín y la previa dentellada de Lucho Suárez exorcizaron a esta anoiante Italia. Lo vi por streaming con media hora de retraso. Dejé en el mundial unos minutos más al equipo del arquitecto.Good Bye Pirlo.

 

El serpenteo de la realidad y su camino al centro de las conciencias devino en este fixture de octavos:

  • Uruguay – Colombia (Partidazo. Arriesgo pasa Colombia).
  • Costa Rica – Grecia (A los arcos los ponen para los penales. Algo poco usual: los dos equipos están contentos con el rival que les tocó en la llave).

 

Pierde dinámica lo impensado. Y no hay olvido, ni hay empate. A partir de ahora los descuidos y los errores no se apelan. Costa Rica atrás se cuida hasta de la hepatitis B. Uruguay calculo que jugará sin Suárez suspendido mínimo hasta el mundial de Rusia. En esta época vigilante no se puede ni robar en los supermercados ni morder ni arañar rivales. Empero a Uruguay lo acompañan los fantasmas del Maracanazo inclinándoles la cancha. Si Costa Rica llega a cuartos rompe todos los pronósticos. Faltan otros 90.

Veremos dijo Lemos.

Costa Rica: el primer equipo clasificado del grupo de la muerte/ por Sebastián Morfes

El equipo tico armó un desparramo de billar, una carambola. Ganó 2 partidos contra equipos, perdonen el arcaismo, del stablishment mundialista y terminó cargándose a tres. Los tres ex campeones, más o menos candidatos, con jugadores ponderados que fueron víctimas del hambre de la lima centroamericana: un equipo que si vino pegarse el viaje del mundial hoy está arriba, bien puesto. Ya no quedan dudas de eso. Pregúntenle a Inglaterra que todavía sin jugar el último partido esta semana se vuelve.

Nadie los tenía en los planes. Sirve la anécdota de Balotelli que para calentar un poco el ambiente dijo ante los mics que no conocía ni los nombres de los jugadores rivales. Keylor Navas y Ruiz después del partido le respondieron con declaraciones de destrucción masviva. Se busca en google esa nouvelle. Para este colaborador cualquier anécdota crecida a la rivera de los vestuarios y los pasillos de prensa poco tiene que hacer con los hipnóticos noventa y tantos minutos que duró el partido. Donde Italia tuvo la pelota, la aseguró, como un bonista italiano esperando el pago,  y llegó por abajo hasta donde empezaba a dibujarse la línea de cinco que teledirige Pinto. Pero a partir de ahí poco y nada. Un abismo donde Navas, Duarte, Umaña y Gamboa contaban como ganancia cada minuto de paz.

Solidaridad con Balotelli: poco teníamos a los ticos. Y eso que venían de esa gran victoria a Uruguay. Nos conformábamos repitiendo que los uruguayos “son irregulares”, “brillan si juegan contra un grande”. Pero no asumíamos que habían sido goleados por un equipo muy superior a lo que esperábamos. La historia indexará toda esta bola de hechos y esperemos que sea bondadoso con los errores de medida. Corrijamos aunque no haga falta. Uruguay perdió contra un gran equipo.
Y mucho de lo que mostraron lo repitieron y superaron contra Italia. Siempre arrancando en campo propio. Dos laterales que cuando da se suman al ataque. Cuando no, la mayor parte del tiempo es no, suman a la patota que custodia los caminos que conducen a Navas. Dos que desde el centro cortan todo. Y si hay posibilidad de siniestro el Bombero González los vigila y castiga desde abajo.

Los tiempos-han-cambiado decía el cantautor. Y cambio el juego de la Italia que conocíamos. Esta versión piensa en la posesión de la pelota. Y la distribuye con criterio. Ataca y se defiende con la pelota abajo de los tapones. Pirlo es el que le pone el pie y la firma a este equipo. Nunca se lo ve agitado pero está en todos lados: cruza la línea de volantes, baja hasta donde la pelota fue recuperada, recibe y agrega valor al ataque. “Diversifica” el juego. Tiene más viaje en el cuentakilómetros que el viejo Marco Polo. Es el que toma la distorsión y la devuelve estilizada (para parafrasear un mantra que los poetas argentinos escuchamos hasta en el silencio). Pirlo “dialoga para golpear”. Candreva y Marchisio agradecidos de este traductor de juego. Par de Chielini, que avanza codo a codo con Thiago Mota, amenaza con las llegadas de Candreva y mira desde un vip los efectos de Balloteli en el resultado.

Costa Rica: El deportivo Sorpresa / por Sebastián Morfes
Sí, sorpresa. Costa Rica, en el partido inaugural del grupo de la muerte bailó a Uruguay. Queda claro en el resultado y también en el desarrollo del juego. La expedición de la selección tica por Brasil arroja el primer hito: una goleada a un habitué a los vips de los mundiales.
Y no solo la celeste está conmovida, los medios que siguieron la campaña de los centroamericanos, los especialistas internacionales, los departamentos de scoring de la FIFA, los órganos internacionales de crédito: todos le pifiaron y se rescatan halagándola porque el resultado los encontró con la guardia abajo. Campbell podría escribir en su cuenta de Twitter LTA para que su alegría redirija a la gilada.
Quién se esperaba esta tabla del grupo D. Con Costa Rica arriba goleando y gustando sobre una selección tana a la que le gusta tener la pelota, jugar por abajo, y abrir la cancha. Una Italia que hoy resuelve la vieja discusión entre sur y norte con un delantero negro que se llama Mario.
Arranqué con el partido por un comentario en FB de Marcelo Díaz, anunciando el esperado primer gol de Uruguay, ahí prendí el televisor y vi clarísimo el 5-4-1 de Pinto. Un dibujo táctico horrible para perder desde el primer tiempo. Oh el sentido común y sus zumbidos, los juicios apresurados que pueden hacerte perder en principio un buen partido de fútbol: el equipo no se desordena, suma gente al ataque y ese dibujo cuando atacan cambia, se afila.
Dato aparte: uno de los mediocampistas se llama Borges. Algo que acá sería imposible. Con la propaganda antifútbol que hizo el gran escritor argentino nadie con su apellido vestirá una camiseta hasta que las canchas sean redondas.
Volviendo al partido: Uruguay se bancó en la cabeza ir ganando básicamente por su historia. Incluso hasta el penal de Cavani costó entrar; Navas acertó la dirección pero la violencia del disparo no le dejó hacer más que eso.
El reloj corre. El juego empieza a diluir las seguridades de la selección del Maracanazo y su supuesta superioridad… Las bolas. Campbell empieza a cambiar el ritmo cardíaco de los defensores rivales cuando tiene la pelota, es bueno en el área pero si arranca unos metros atrás asiste y también lastima. Bolaños, Borges, los centros de Gamboa empiezan a ganar los relatos y mi TL de twitter en un par de minutos arranca con los chistes sobre escritores. Efectos de la posesión del balón.
A finales del primer tiempo Gonzalez tiene a 10 centímetros el empate. No logra conectar. Se van al entretiempo con Uruguay aguantando el resultado como puede.
En el segundo tiempo la selección tricolor literalmente demolió a su rival. Precisamente en 30 minutos un huracán con botines arrasaron al mariscal Lugano, al severo Pereira, a la sabiduría del Mostro Tabárez, a la araña Muslera, a la amenaza de ingreso de Lucho Suárez. 30 minutos en los que iguala Campbell, González tuerce la historia y un recién ingresado Hureña encuaderna la victoria en una edición en tapa dura.
Es más el resultado se quedó corto, Duarte hizo pasear a Muslera por el área, Campbell se perdió un par de goles y hubo más. Difícil bancarse semejante baile quieto: los últimos minutos de esta historia se escribieron con el filo de los botines uruguayos que tallaron en las canillas rivales leyendas tipo “Recuerdo de Fortaleza”. Si esos hachazos iban a la selva amazónica hoy hablábamos de desastre ecológico.
Jugados dos partidos el grupo de la muerte tiene pronóstico reservado. Con Costa Rica liderando el grupo, Italia comandada por el fantasista Andrea Pirlo, Inglaterra con la pólvora húmeda por el clima brasilero y Uruguay laguneando los días que vienen serán grávidos, y nos espera más intensidad y algún resultado inesperado. Este cronista se pone la peluca de Horangel y predice: Italia e Inglaterra pasan a 8vos.
Los ticos jugaron al extremo del pecho-friísmo y se quedaron con su mejor partido en una copa del mundo. Calculadores no se perturbaron por la derrota ni se zarparon y sobraron por la goleada a los rivales. Esa misma actitud que acá se vitupera tanto en las gradas como frente al control remoto la tricolor la sostuvo con firmeza hasta que se volvió un arma.

Una selección que quiere que pienses en lo imprevisible / por Sebastián Morfes

Fin de la previa. Debuta la selección de Costa Rica contra Uruguay, esa selección hostil para cualquier futbolero argentino. Solo me preocupa el destino de los charrúas por el futuro de las apostillas de  ErccoleLIssardi en este colectivo mundialista .***

En la tradición literaria uruguaya poetas criollos y europeos comparten imaginario, nacionalidad y el ancho océano que hace rebotar los rayos blancos de la noche como en un jardín.  Quizá a esas experiencias mezcladas se refería Cesare Prandelli, DT de Italia cuando dijo que los equipos de Costa Rica a veces juegan como “suramericanos y en otras son sólidos y parecen más europeos”. Declaraciones que cuando Italia enfrente a Uruguay (también en el mismo grupo) pueden reciclarse sin mucho trabajo de edición.

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Minuto a minuto se devalúan los chistes sobre la ceremonia inaugural. Debería tranquilizar, además de la anterior ponderación de Prandelli, que la selección centroamericana que sigo no está en el chiquitaje sino en otra: a la hora que JLo bailaba con ese pelado de pantalones blancos y chomba amarilla el plantel tricolor ignoraba el show bussiness y hacía check in para llegar a tiempo a Fortaleza donde hoy disputarán el partido contra Uruguay.***

Salid sin duelo lágrimas rengueando. Por una lesión en el talón de Héiner Mora brotan lagrimas templadas. Perdió su posibilidad de participar en el mundial por una lesión oportunísima. Mañana cuando vean entrar a Myrie, su reemplazo, piensen un rato en lo imprevisible hasta que el silbato del árbitro los devuelva al verde césped televisado.

Costa Rica / por Sebastián Morfes

No sé si escucharon alguna vez decir “en dos tiempos”. Se usa denunciar que dos movimientos fueron usados en una acción que idealmente podría haberse resuelto con uno. Yo me cansé de escucharla  aplicada a la captura de un objeto suspendido. Los arqueros son los dos tiempistas más mencionados.

¿A qué iba esto? Cuando elegí escribir sobre Costa Rica no aclaré que los poemas de Luis Chaves sumados a sus crónicas de mundial fueron la pesa que inclinó la balanza. Conocerán sus poemas. Los primeros de Historias Polaroid, con ese poema de una la madre que contempla el espectáculo de la lluvia en el trámite de la vejez y ese remate que recuerda que tantos  bailes negados no le dejan levantar los pies.

¿La falta de tradición de una selección tendrá el mismo peso que los bailes negados? Con el grupo que le toca a CR habrá excusas de sobra.

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CR tiene algunas limitaciones en el abastecimiento de energía. La luz allá suele ser más cara que en el resto de los países de la región. Ningún escándalo: los brasileños tuvieron ese problema a fines del 90, eran campeones entre los apagones. Es habitual, entonces, que en los pueblos más chicos se sirva la cerveza con cubos de hielo que continúan el trabajo que a las heladeras se les niega.

Ese mismo detalle me quedó grabado como una marca de identidad del país. Muchas veces pensé si podría estar atento al proceso en que un vaso de cerveza que va diluyendo despacio resignando el gusto a cebada para perder un par de grados de temperatura. Recordé  ese vaso esta semana cuando después de haber trabajado a un ritmo frenético creí que que mi atención hacía ruido parecido al crepitar de un tronco encendido. Pero asordinado como el de las computadoras que cumplen su tarea con un zumbido regular, elegante.
Aprovechando que todo esto ocupaba mi pensamiento retuve la pinta de cerveza y la sostuve en el medio de mi cabeza para refrescar mi central de procesamiento.

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Mientras imaginaba qué decir de los dos partidos previos que jugo CR antes de partir a Brasil me entusiasmé hasta la idiotez con la remontada de Independiente en estos últimos partidos del campeonato de la B nacional. El domingo tuvo una posibilidad de jugar la última fecha del campeonato con un rival accesible. Ganando el viaje de vuelta a primera eran automáticos. No fue así. Hugo Moyano, hace un par de años, hubiese declarado que sería un sueño ser presidente del rojo. En este lado del mundo y después del empate a cero con patronato respondió esa pregunta con un primero hay que ver si ascendemos. En la misma carrera Huracán no desaprovechó la oportunidad y de temprano dejó claro que quería la plaza a primera. El miércoles se define y yo no tuve ánimo para amistosos. Más con la cobertura que les recomendé arriba.
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