#portugal

Racha / por Martín Dubini

Racha es lapso de tiempo indefinido que se da de manera discontinua en el marco de los 90 minutos + descuento.  Al darse una racha aumentan este y aquel nivel de intensidad (volumen del relato, sonido ambiente del estadio, pulsaciones, etc. ).  Hay dos tipos básicos de racha: racha de gol, racha de jugada. Rachas de jugada no terminan en gol, son jugadas de peligro, elegancia, calité, habilidad técnica, destreza aeróbica, lujo, compacidad colectiva, error fatal, intervenciones de Pirlo, etc. Racha de gol es igual a racha de jugada pero termina con la esférica en la red. Toda racha de gol es seguida por jugadores en situación de festejo. Ambos tipos de racha pueden implicar goce estético, aceleración cardíaca, aplauso, grito, gesticulación ostensible, repetición. Toda racha es buena.

Hay rachas de gol impugnadas que devienen rachas de jugada y abren racha combinada de polémica, repetición y comentario.  A veces son reglamentariamente anuladas, a veces son anuladas por error arbitral humano;  hay rachas de gol anuladas por presencia oscura de murra, conspiración, negocio espurio. El periodismo deportivo ama este último tipo de rachas. Menos los directamente afectados, el resto de los mortales también.

Pega en el palo y afuera es racha de jugada, pega en el palo y adentro es racha de gol… No toda forma lógica es extraña al pensamiento de las rachas.

La percepción gozosa  de las rachas exige bajos o nulos niveles de compromiso emocional con los equipos contendientes. Para apreciar las rachas de un partido de argentina, tenés que ser belga, nigeriano o inglés. Actitud contemplativa,  neutralidad deportiva, disposición estética, en fin, son coordenadas subjetivas favorables para el disfrute pleno de las rachas.

Este comienzo de mundial  fue generosísimo en términos de rachas. España-Holanda fue un carnaval infinito de rachas: 6 rachas de gol + flujo continuo de rachas de jugada. La palomita sobrenatural de Van Persie fue racha de gol poshumana de índole histórica propia de la era digital.

Me toca cubrir Portugal. Hoy jugó con Alemania. Apenas pude ver el primer tiempo sin audio… Calculo que en alguna de sus rachas mentales Osvaldo Príncipi debe haber pensado “tentáculos germanos de configuración ofensiva”.  4 rachas alemanas de gol, desierto de rachas portuguesas. Racha heterogénea de sensaciones, todas de impotencia, circulan por ese vestuario. Cristiano Ronaldo en racha reflexiva,  frente al espejo, enfriando el vapor de las duchas. Gotitas sobre el plástico naranja apagan el brillo de sus botines quietos en el piso.

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La culpa (siempre) es de los otros / por Cecilia Eraso

También el escepticismo puede ser sano. Digo: ante tanta oligofrenia exitista un poco de pesimismo le da aire fresco a la afirmatividad sin fisuras del discurso del éxito. El derrotismo mexicano es popularmente célebre: siempre blanco de la autocrítica, es asumido por sus pensadores como culturalmente propio pero difícil de reivindicar. En su peor versión es ideologismo que paraliza a las masas.
No te des por vencido aún vencido dijo el poeta argentino Almafuerte. No te des por vencido antes de ser vencido, podría decírsele a la prensa mexicana, que está con un ataque derrotista. Y sin embargo, existe el entusiasmo, existe la esperanza porque en ella vive el momento negado de la derrota. Que lo queramos aceptar o no, va en cada cual. De última, si todo sale mal, siempre podemos echarle la culpa a la pelota que no quería entrar o al pueblo que no supt041dh01o estar a la altura de las circunstancias históricas.
Tal vez por el camino menos pensado, justo en el momento en que se deja de buscarla frenéticamente y a cualquier precio, llegue la oportunidad de dar en el centro (del arco), llegue la victoria. México suele perder ante Portugal, pero hace poco ganó un oro olímpico. Justamente en 2012, antes de las Olimpíadas, trataban de antemano de levantarse el ánimo asumiendo de entrada que quizás son demasiado rápidos para aceptar la derrota.
Todo sueño luminoso tiene su pesadilla oscura esperándolo en el siguiente paso. Pero es que así se avanza.
Este viernes México disputa su primer partido. ¿Qué nos espera, pos? Y si hay goles y se ganan partidos, ¿verdad que se los van a dedicar a las pobrecitas de Juárez, a las desaparecidas y asesinadas? Ojalá

Elijo Portugal porque junto con Polonia es el seleccionado que mejor representa mi “estado subjetivo de mundial”. Me pasa desde 1986… Tiene alcance místico. Algo en sus uniformes, algo en su estilo de juego, en los nombres de sus jugadores, en sus maneras de ganar y no ganar…  Algo que no puedo explicar cabalmente antes de intentar una fundamentación teológico-futbolísitica más desarrollada… (MD)