#nicolásmoguilevsky

¿Cuándo se Irán las malas suertes del torneo?  / por Nicolás Moguilevsky

En un partido que ya se jugó (en un recuerdo)
ayer ganó, en Teherán, un pobre estúpido
y perdió la ilusión un pueblo armado de himnos,
relaciones con el suelo y escaleras
que llevan y llevan al cielo, al ciclo,
a los extremos, a la improbable gestión
de un policía que alquiló una camioneta
y consiguió el resto de los materiales
que eran necesarios para conseguir un objetivo.
Un arquero, un símbolo nacional y una
motivada responsable de ventas
con aptitudes para el manejo de eventos,
entusiasta, muy bien organizada, y acostumbrada
a trabajar con altísimos estándares de calidad.
Una persona preparada para trabajar
por iniciativa propia y como parte de un equipo,
con probado liderazgo y comunicación eficaz,
con experiencia en impulsar la innovación
y la producción a gran escala de eventos creativos
e influir positivamente en equipos para proporcionar
resultados excepcionales. No será la mujer
ideal, no usará las ropas más atrevidas
ni festejará goles en la tarde naciente.
No, no mirará desde un palco los oficios
que se desarrollan en el campo, en el juego.
No impulsará reformas, no lo hará. Será
cautelosa, conservará las formas, registrará
los movimientos del resto, archivará declaraciones
mientras en otro país matan a una beba y a su padre.
Una cábala, cuarenta mil argentinos, veintinueve disparos,
una causa común, seis puntos, dos periodistas, trece amigos,
catorce cámaras, una zona mixta y tantas otras cosas
que se podrían nombrar y nombrar y nombrar.
“Se fue el mufa y ganamos”, dijo alguien al enterarse de todo

.Brasilia-DF - Estatua Candangos , no centro da Praça dos Três Poderes

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¿A dónde Irán los espejos que reflejan el desierto?  / por Nicolás Moguilevsky

En un compromiso para el olvido,
en un esfuerzo iraní por el desarrollo
de tecnología nuclear con fines pacíficos
-de eso no hay que dudar- las naciones
cercanas, enemigas y las más fuertes
deberían respaldar esos planes, para así
iniciar una industria masiva de nueva energía,
y también esforzarse por cerrar un acuerdo
multimillonario que le permita a Irán controlar
grandes cantidades de plutonio y uranio
enriquecido, materiales que puedan usarse
para crear una bomba atómica.
Dentro de todos esos planes de acción,
planes de lucha y sacrificio, habrá también
tiempo y espacio para que dos equipos
se desplieguen sobre un campo de juego,
en el Arena da Baixada, en Curitiba,
(un desafío con escasas ocasiones)
donde ambos combinados puedan ofrecer
una pobre presencia en la que escasearán
las ocasiones. Los africanos dominarán el juego,
con Victor Moses como hombre más destacado,
pero no llegarán con claridad al arco
de Haghighi, testigo de excepción del duelo.
Después de ese duelo, después de  la Revolución,
el programa será temporalmente detenido.
Pero pronto habrá de ser reanudado, aunque sin
tanta asistencia occidental como en la época
pre-revolucionaria. El programa nuclear actual
de Irán consiste en varios sitios de investigación,
una mina de uranio, un reactor, y algunas
instalaciones de procesamiento que incluyen
una planta de enriquecimiento. En el desierto
de Omán, bajo el sol semita de saber y dolor,
en un falso espejo que extravía los satélites
de los servicios secretos, el gobierno iraní
asegura que el único objetivo del programa
es desarrollar la capacidad de generar energía nuclear
con fines pacíficos, pero las sospechas del Organismo
Internacional de Energía Atómica y de las potencias
occidentales se concentran alrededor
de lo que en realidad suponen que persigue.

stero-man-mirdamad-tehran

Elegí Irán porque soy judío. Elegí Irán porque un pueblo busca el terror y otro la gloria. Elegí Irán porque es un alba naciente que marcará los pasos de una nueva intensidad. Elegí Irán porque otro mundo es posible. Elegí Irán porque, si le gana a Argentina, va a desatar un nuevo programa nuclear.